BAGDAD.- El primer ministro de Irak, Nouri al Maliki, denunció que se logró evitar un intento de asesinato contra él, pero aclaró que el ataque no fue una señal de deterioro de la seguridad en su país, en momentos en que se retiran en masa las tropas extranjeras, comenzando por las de Estados Unidos.

El mandatario hizo referencia a un atentado a principios de la semana pasada dentro de la Zona Verde de Bagdad, el sector más protegido de Irak. Al Maliki afirmó que los atacantes estaban tratando de matarlo con un coche bomba, y que tenían como objetivos secundarios el edificio de la Legislatura o la sede del Presidente del Parlamento. "La información preliminar de inteligencia señala que el vehículo debía entrar en el estacionamiento y quedarse allí, esperando el día en el que yo fuese para ser detonado", reveló el premier. Sin embargo, la explosión se concretó en su ausencia. (Télam)